ENTREVISTA

«Queremos ser la empanada peruana»

Planes futuros

¿Cómo se ven de aquí a 10 años más?

Nos vemos con más experiencia, más tiendas, franquicias, tiendas en provincia y fuera del país, siempre con el mismo entusiasmo y ganas del primer día. Queremos que la empanada peruana sea tan reconocida como la comida peruana.

 

¿Hacia dónde apuntan?

A ser reconocidos como la mejor empanada  en el Perú, como la mejor cadena de empanadas, inicialmente. Como objetivo final, sacar eso afuera. El Perú es el país menos empanadero y volver al peruano en consumidor de empanadas, como lo es en otros países, sería buenísimo. Convertir a la empanada peruana como es la comida peruana nos gustaría mucho. Queremos ser la empanada peruana.

 

¿Qué les dirían a los “Paulistas lovers”?

Jorge: Agradecerles, y decirles que vamos a hacer todo lo posible por seguir mejorando y que sigan siendo nuestros “Paulistas lovers”.

Jaime: Estamos buscando nuevos sabores y complementos en las salsas.

 

Entonces, al peruano se le conquista por el estómago…

Jaime: A mí, sí (sonríe). El peruano cuando mete mano a la comida, la hace mundial.

Jorge: Los peruanos conquistamos al mundo por el estómago.

Jaime: Es verdad, conquistamos y nos conquistan por el estómago.

 

Pasión y perseverancia

¿Es difícil hacer negocios con un amigo de más de 20 años?

No ha sido fácil, pero le hemos puesto ganas y empeño para que esto funcione, porque una cosa es el trabajo y otra la amistad. Felizmente nos complementamos y eso nos ayuda muchísimo, ya que él ve una parte que yo no veo, y viceversa. Esto ha sido importante para seguir adelante.

Si pudieran resumir en una palabra lo que significa Empanadas Paulistas, ¿cuál sería?

Jorge: Pasión, porque es un negocio que se nos ocurre viendo una oportunidad de que en el país, con tal riqueza culinaria, no existía una cadena de empanadería que sí había en países vecinos; y poniéndole todas las ganas, con trabajo en equipo, para seguir creciendo y haciéndonos más conocidos.

Jaime: Perseverancia. Desde que comenzamos a planificar esta idea, el tema humano era el más importante, desde nuestra primera cocinera, una segunda chef que luego se convirtió en chef, una vendedora estrella, una muy buena supervisora. La calidad de gente que nos tocó nos ha ayudado y sigue ayudándonos muchísimo.

Video


Hablan Jorge Langschwager y Jaime Zagal, los socios de Empanadas Paulistas:


Inspirados en la cultura empanadera del sur de nuestro continente, hace 10 años Jorge Langschwager y Jaime Zagal apostaron por reinventar la tradicional empanada portando como bandera nuestra riqueza culinaria, en su deseo de conquistar el paladar del público peruano y llevar el estandarte de la empanada peruana.

De 50 a 3 mil empanadas diarias

Sin ser chefs o cocineros, este ingeniero civil y su amigo administrador de empresas han sido lo suficientemente perseverantes, optimistas y entusiastas para que su primer y pequeño local de la calle Chinchón en pleno corazón de San Isidro se transforme, una década después, en una cadena de 13 tiendas que brinda una variedad de 16 empanadas extremadamente rellenas acompañadas de 9 diversas salsas.

“Parece mentira que aquí fue nuestra primera tienda, aquí estaba la planta, aquí producíamos y vendíamos de 50 a 80 empanadas al día. Hoy, estamos al borde de las 2,500 a 3,000 empanadas diarias”, nos cuenta Jaime, quien al echar una mirada hacia atrás puede saborear los retos, las oportunidades y, por qué no decirlo, las dificultades afrontados en esta gran aventura empresarial.

Marcando la diferencia

Si bien la categoría de empanadas ya existía en nuestro mercado, ésta resultaba muy limitada en cuanto a sabores y a variedad, por lo que Empanadas Paulistas supo hacerse un lugar en la preferencia de la gente al ser una empresa 100% peruana que cuenta con una cadena de empanadas que se distinguen de las tradicionales debido a la diversidad de sabores, la combinación con las salsas, la calidad de los insumos que utilizan y la cantidad de relleno de cada empanada.

“Nuestras empanadas son totalmente rellenas y la cantidad de relleno es mucho mayor al que encuentras normalmente en el mercado peruano, aprovechando la riqueza gastronómica con sabores ya conocidos por los peruanos y, además, con una carta internacional”, precisa Jorge, su socio y amigo por más de dos décadas.

«Lo tomamos como un reto»

¿Qué significa para ustedes cumplir 10 años?

Jaime: Ha sido una aventura muy enriquecedora. No ha sido fácil. No somos chefs o cocineros, tampoco conocíamos mucho de este rubro, así que lo tomamos como un reto, y lo sigue siendo. Hemos avanzado un poco y nos falta un poco más, reforzando el posicionamiento de esta marca y haciendo de la empanada un producto diferente al que existía. Queremos seguir apostando por esto.

Ganas y entusiasmo

¿A qué se debe el éxito de Empanadas Paulistas?

Jorge: A la dedicación, cariño, empeño, tiempo, trabajo, y definitivamente apoyado por un equipo que ha complementado todas las ideas que Jaime y yo teníamos; y a ubicar el nicho de mercado que aquí no estaba desarrollado, a diferencia de los países vecinos.

 

¿Qué tan difícil ha sido emprender esta aventura empanadera?

Jaime: Ha sido una experiencia muy divertida conocer un poco de esta categoría tan en boga ahora, con tanta competencia, pero hemos sabido y podido mantenernos porque le dedicamos mucho tiempo, trabajo y cariño. Lo que no tenemos en conocimientos lo tenemos en ganas y entusiasmo por hacer las cosas bien.

 

Pero, ¿solo empanadas?

Jaime: De hecho sí, solo empanadas. Seguimos un poco tercos en eso hasta que haya una nueva variedad. Queremos ser el referente de las empanadas.

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Empezaron vendiendo de 50 a 80 empanadas diarias. Hoy, el mercado les exige hasta 3,000 por día.

 

 

Empanadas Paulistas ofrece una variedad de 16 rellenos y 9 salsas diversas. ¡Pruébalas ya!

 


¿Sabías que...?

El nombre de Empanadas Paulistas se inspira en la ciudad brasileña de Sao Paulo, donde son populares los restaurantes rodizio y, según apunta Jorge, se caracteriza porque el cliente puede consumir hasta saciarse. Por lo tanto, es sinónimo de abundancia.